Coronavirus,  COVID-19,  DESTINOS,  Guias de viaje,  Italia,  Lugares Escondidos,  Mis experiencias

Aventura en el Puente Tibetano y el Castillo Medieval en Laviano – Italia

Este año nos dirigimos en la región Campania para pasar nuestras vacaciones gracias al hecho de que hace un par de meses nació nuestro bebé "C" y teniendo parientes en Nápoles creimos que lo ideal sería que él pasara tiempo con ellos. Obviamente no nos quedamos solo en casa sino que fuimos a recorrer un poco las atracciones que se encontraban cerca y esta fue una de ellas.

IMG_20210823_194828_406
IMG_20210823_194828_490

Este puente representa el pasado y el futuro del lugar que lo acoge, Laviano: territorio que sufrió un el terremoto en el año 1980.
El puente tibetano de Laviano transmite la sensación de caminar suspendido entre dos colinas, durante casi 100 metros.

Te cuento sobre la excursión: Percurso, precios y más.

Al llegar a la pequeña comunidad de Laviano pudimos apreciar un poco de la naturaleza que lo rodeaba.
Estacionamos el auto a pocos metros del ingreso (estacionamiento gratuito) y esto nos fue muy cómodo porque llevamos a bebé "C" en el marsupio(no podíamos hacer el percurso con el cochecito).

Lo primero con lo que uno se encuentra es un cartel que indica efectivamente que sea el castillo que el puente se encuentran a pocos pasos. Luego hay que proseguir por un camino de tierra en salida que no es para nada complicado, eso si, zapatillas cómodas y ropa cómoda son primordiales para poder disfrutar al 100% de esta actividad.

Motherhood

Cuando llegas al ingreso encuentras una pequeña especie de "stand" que representa la boletería y algunas personas que trabaan en el sitio.

El precio del boleto es de 3 euros por persona y les aseguro que vale la pena, esto incluye sea la visita del Castillo Medieval que el Puente Tibetano. Luego nos hicieron firmar un módulo de consentimiento por el bebé "C" y nos invitaron a proseguir la visita.

PicsArt_09-04-09.39.45

En tiempos de covid...

Esta excursión esta muy bien organizada dado que primero visitas al Castillo, luego vuelves al ingreso y te diriges hacie el puente.
Atento que el camino de ida no es igual al de vuelta, eso quiere decir que cuando te dirigirás hacia el puente hay que proseguir por un camino y no pasas nuevamente por la entrada principal, la salida es otra.
A nosotros nos gustó mucho el hecho de que no había mucha gente porque al ser verano todos estaban en el mar y por eso lo disfrutamos mucho.

El Castillo Medieval

Las ruinas del castillo nos enamoraron desde el primer momento.
El mismo es de origen normando, y sus restos dominan el acantilado de Olivella, uno de los extremos del puente. Junto con la Iglesia de Santa Maria della Libera, el Castillo es uno de los pocos testimonios de la antigua ciudad, completamente destruida por el terremoto de 1980.

123
PicsArt_09-04-09.26.06
PicsArt_09-04-09.24.34

Hoy se puede admirar sus torres en las esquinas, los fosos y los puentes de entrada, los portales de piedra preciosa, los elegantes marcos de puertas y ventanas, un patio interior con pozo de piedra y varias estancias ubicadas en varios niveles.

PicsArt_09-04-09.30.48
PicsArt_09-04-09.25.17

En el interior, en tres salas destinadas al procesamiento de productos agrícolas, se encuentran paneles informativos sobre la historia, usos y tradiciones de Laviano, un espacio dedicado a la proyección de un documental, una pequeña exposición de herramientas antiguas y una maqueta del pueblo ante el terremoto.

PicsArt_09-04-09.26.53
PicsArt_09-04-09.29.48

Una aventura a más de 80 metros de altura

Y allí estaba esperándonos, el Puente Tibetano, una estructura tan encantadora que nuestros ojos se iluminaron al verla.

aPicsArt_09-04-09.31.49

Desde el puente se pueden admirar hermosos paisajes enmarcados por el Vallone delle Conche. Nosotros no sufrimos de vértigo, y aunque fuimos con un bebé de 2 meses, logramos mirar para abajo y apreciar el vacio que se encontraba entre nuestros pies y el puente.
Las emociones aumentan cuando el puente hecho de acero comienza a vibrar y dondolear, con el paso de más peatones o por el viento, aunque siendo tan seguro el miedo no logra invadirte.

PicsArt_09-04-09.32.54

Como mencioné antes, no había mucha gente por lo que aprovechamos para sacarnos algunas fotos y grabar algunos videos con mi marido y bebé "C". No obstante el calor (no agobiante por suerte) puedo decir que el día nos ayudó mucho porque el sol resplandecía nos daba una vista increíble cuando golpeaba ese valle tan natural y tan vivo.

Entre la naturaleza y la urbanística de Laviano

Al final del puente encontrarán un camino que te llevará hasta el estacionamiento en el que dejarán el vehículo. Seguido de un percurso naturalístico un poco en pendencia al principio, hecho de piedras y tierra que dan la sensación de estar subiendo unas escaleras naturales. Insisto con el vestir cómodo porque hay que considerar que uno se encuentra al aire libre y los caminos son de tierra.

PicsArt_09-04-09.36.56

La particularidad que nos fascinó fué que durante la caminata encontramos carteles con frases de una poesía del autor Paulo Coelho esto aunque no lo crean esto nos daba fuerzas para proseguir.

PicsArt_09-04-09.37.42

A un cierto punto vemos un camino hecho de asfalto donde se pueden también apreciar las cosas de los habitantes de Laviano. Si mis cálculos no fallan, tardamos unos 20 minutos entre la bajada y la subida. No se preocupen que no es extremamente difícil y como toda actividad, hace bien a la salud.

Nuestra experiencia personal:

Sinceramente no me esperaba que la experiencia fuera así de increíble, una hora y media de nuestro tiempo bien utilizada, sobre todo cuando uno se encuentra con un bebé tan pequeño y quizás no en su mejor estado físico.

PicsArt_09-04-09.38.10
PicsArt_09-04-10.21.01

Duración de la visita:
Nos tomó apróximadamente 1 hora y 40 minutos visitar el castillo, el Puente Tibetano y la caminata hasta el estacionamiento del auto.

Dificutad de la caminata:
Bastante sencillo no obstante el camino hecho de piedras, las subidas, las bajadas y el recorrido final.

Adapto a:
Básicamente toda persona que pueda caminar dado que al ser un percurso natural no hay ascensores o personal que pueda asistirte en el momento del recorrido.

Es aconsejable visitar sea el castillo que el puente, en familia, con amigos o con tu pareja porque más allá de la belleza arquitectónica, la naturaleza yel romanticismo del lugar dan a tu espíritu una gran sensación de paz.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *